9 oct. 2018

Benavente. Maqueta en escala 1/700

Vista general de la maqueta de Benavente en escala 1/700

Hola a todos.
     
     Ahora que la maqueta de Benavente que he realizado está entregada, he decidido hacer una entrada adecuada acerca de la misma.
    La maqueta de Benavente en escala 1/700 se ha construido por encargo del Ayuntamiento de la citada localidad y hay que decir que no es uno de esos trabajos en los que haya que ganar dinero.  Con cubrir gastos basta pues éste, pertenece a esa serie de emcargos que estás obligado a hacer cuando te los solicitan. 
     Lo cierto es que construir una maqueta del Benavente antiguo, es algo que me había estado pasando por la cabeza desde el año 2002. Entonces realicé una maqueta en escala 1/700 para la exposición Regnum que se celebró en la Casa de Solita. El comisario de la exposición era Eduardo Fuentes Ganzo y me encargó la maqueta con muy poco margen de tiempo y escaso presupuesto.  En esa época no disponíamos aún del edificio del Museo y por tanto, hubo que hacer la maqueta en la cocina de casa. El asunto es que la maqueta quedó aceptable y correcta de cara al público. Yo, como soy un perfeccionista sistemático y alguien a quien le gusta trabajar correctamente, no me quedé a gusto con el resultado. Aquella maqueta fue un compromiso con el tiempo pues hubo que acabarla en dieciocho días. Yo trabajo muy rápido pero aquello fue un poco exagerado.
       Una vez que tuvimos acabado el edificio de Pobladura del Valle – ese que según algún benaventano anormal residente en Benidorm nos ha sido regalado por el Ayuntamiento  – la idea de la nueva maqueta volvió a estar sobre la mesa. No obstante había mucho trabajo pesado por hacer para poder abrir en 2013. Había que adecentar el Transatlántico, construir un nuevo portaaviones, realizar media docena de dioramas, construir tres piezas de artillería, etc…
      En 2017 he estado ocupado con la construcción de la maqueta ferroviaria. La verdad es que ese proyecto lleva un retraso considerable pero hay que entender que no dispongo de todo el día para trabajar en él. Hay que atender al público, la finca, llevar a un familiar al hospital a menudo, etc…De todos modos no importa.  En esas estaba cuando recibí el encargo de hacer una nueva maqueta de Benavente.
Primeras piezas de la maqueta de Benavente. Los primeros tramos de muralla y elevación del callejero.
     En esta ocasión, la maqueta se iba a realizar de un modo muy distinto. Primero porque ahora si disponía del espacio para hacerla y segundo, porque el tiempo disponible era holgado. El presupuesto iba muy ajustado pero como he comentado antes, en estos trabajos eso es lo de menos.  Una vez dada la luz verde, activé lo que yo llamo el “protocolo fantasma”. Esto ocurre cada vez que se empieza una maqueta y consiste en el diseño previo y en el acopio de materiales. También durante el protocolo se decide el lugar del edificio en el que se va a hacer la maqueta en cuestión. Para construir los grandes buques tenemos un laboratorio en el piso superior. Allí, con unas vistas excepcionales de la zona, se construye el casco y las piezas de la superestructura. Todo eso, una vez terminado, se baja y se pinta en el exterior siempre que el tiempo lo permita.
    
La maqueta de Benavente en un estado más avanzado. Toda la muralla está instalada y las calles al completo.
       Sin embargo, esta vez decidí hacer la maqueta en la propia sala de exposiciones. No trabajando delante del público pero sí mostrando al mismo la evolución del trabajo en diferentes etapas. Junto a la maqueta de Benavente en construcción se encontraba el Acorazado USS Iowa en escala 1/72 terminado al diez por ciento. De modo que han sido dos las maquetas que el público ha visto evolucionar. Hay que decir que la experiencia de enseñar el trabajo en obras ha sido muy divertida y satisfactoria. Lo ha sido hasta el punto de que las obras de la maqueta ferroviaria que estaban ocultas por un sisal de 87 metros de largo, se han descubierto para que se pueda ver la evolución. La construcción de la maqueta de Benavente en la Sala de exposiciones, ha provocado a su vez una serie de visitas de clientes que yo llamo “reincidentes”.  Se trata de gente que ha venido hasta en doce ocasiones a ver la evolución de la maqueta. También hemos descubierto algo interesante. El público de edad avanzada consistente en gente de sesenta en adelante, desconocen en su mayor parte lo que había en su pueblo. Tienen alguna idea pero muy superficial. Sin embargo, la gente joven y muchos niños identificaban los monasterios, las iglesias, las puertas de la muralla y todo lo habido y por haber.  Personalmente opino que todo lo que nos rodea es una mierda pero creo que en este caso no es así y ha sido divertido y reconfortante para mí el estar equivocado.
La Sinagoga y el Monasterio de Sancti Spiritus. Al fondo, los primeros volúmenes de la fortaleza.
     Lo siguiente fue decidir el tamaño de la maqueta. Una cosa es hacer una maqueta para el Museo y otra muy distinta para un encargo. La maqueta de encargo ha de ser transportada, ha de pasar por puertas de esas de sesenta y cinco centímetros con las que algunos arquitectos gozan de experiencias oníricas y ha de ser manejable. Eso condiciona el trabajo y la escala. Para hacer la maqueta de Benavente, tomé como referencia la maqueta del Astillero de Belfast que tengo en el Museo y la vieja maqueta construida en el 2002. La escala más adecuada sería la 1/700 pues la que mejor se adaptaba al proyecto y además porque, al ser una escala normalizada se dispone en el mercado de cantidad de productos y accesorios para completarla. Con esta escala, todo el casco urbano de Benavente comprendido dentro de la muralla entraría en un espacio de dos metros por un metro veinte.  En la antigua maqueta, se adoptó una base ligera. En este caso realice un bastidor de aglomerado de dieciséis, reforzado con perfiles de pino de diez por diez centímetros. Todo el conjunto se encoló y se atornilló. A continuación se instalaron unas molduras laterales y lo que es más importante y siempre falta, unas asas de forja para poder transportar la maqueta con seguridad. Una vez hecho el bastidor y con el diseño previo ya realizado, comenzó la planificación del callejero y del relieve
Planos renderizados del nuevo Transatlántico
      Hay algo que se explica en las visitas guiadas pero que a veces cuesta entender. La base de la realización de una buena maqueta está en el dibujo. Las maquetas – se entiende por ello las maquetas a escala y no los timplates – requieren para su realización de una serie de procesos en los cuales la paciencia no tiene nada que ver. Se trata de un problema técnico que ha de resolverse con el dibujo y el conocimiento. Si vas a construir un buque y no sabes desarrollar los planos, puedes tener toda la paciencia del mundo. Llegará un momento en el cual no puedas seguir y si lo haces, el resultado será destructivo. Eso es aplicable a uno de nuestros buques o a una sencilla maqueta como esta.
            Una vez hecho el bastidor y la planimetría con su correspondiente despiece, comencé a hacer la maqueta por donde más me agradaba. Hay que señalar aquí que, si la planimetría es buena, puedes ser menos riguroso a la hora de secuenciar la construcción. Quiero decir que puedes empezar la casa por el tejado pues como está bien proyectado todo encajará después. De este modo la construcción se hace menos monótona pues cambias constantemente de edificio, calle o lugar. A la hora de construir un buque ocurre lo mismo.
La maqueta en un estado más avanzado de construcción. Podemos ver parte de las edificaciones secundarias y parte del relieve ya acabados.
        El primer edificio fue la iglesia de Santa María. Hasta que estuvo lista la elevación del callejero, la iglesia en cuestión estuvo instalada en la maqueta del astillero de Belfast. Una vez hecho el callejero en base a las cotas de nivel la maqueta empieza a tomar forma y comienza a hacerse más divertido el trabajo. Las calles las realicé en contrachapado de cuatro milímetros y se iban calzando sobre el tablero según lo indicaba el plano. Es entonces cuando comienzan a aparecer las cuestas y el relieve. Lo siguiente en ser instalado fue la muralla. Al igual que las calles se realizó en contrachapado pero a diferencia de la antigua maqueta, en este caso la muralla se ha detallado bastante bien. Para ello he empleado una textura de redutex que reproduce la fisionomía de la construcción. Es un material caro pero merece la pena por los resultados. Una vez hecho el callejero decidí acometer en primer lugar la construcción de los edificios importantes. Lo cierto es que los benaventanos no han sido nunca muy aficionados a la fotografía y claro, los documentos gráficos de estos edificios son más bien escasos. En algunos casos sabemos la ubicación de los mismos y poco más. Por tanto, hay que echar mano de la imaginación, eso sí, aplicada con un poco de lógica. De todos modos, he intentado darle a los edificios importantes un aspecto contundente y para ello he echado mano de una licencia modelística. Se trata de hacer los edificios interesantes un poco más grandes con respecto a su escala real. Solo un poco. Estamos hablando de un diez o quince por ciento pero eso es suficiente para darles un poco más de enjundia con respecto a las edificaciones adyacentes.
La Fortaleza durante la fase de ensamblaje.
      La fase más divertida de la construcción ha sido sin duda la construcción de la Fortaleza y de los cinco monasterios. Durante la construcción de la fortaleza y a pesar del reducido tamaño del modelo, te ibas dando cuenta de la enjundia y la potencia de la construcción. En la antigua maqueta, la fortaleza quedó un poco cutre por la falta de tiempo pero aquí no ha sido el caso. Claro está que no hay fotografía alguna del interior de la fortaleza, ni de su patio, ni hay planos de la misma ni nada de nada pero, en base a algunos grabados de la época y a la fotografía de Clifford por todos conocida, he podido intuir de qué iba el asunto.  Hay que decir que muchos benaventanos echan de menos un castillo que nunca han conocido.  Otros no echan de menos nada  y es que,  lo que decía Don Camilo José Cela acerca de sus paisanos es perfectamente aplicable a los benaventanos. Los hay que ven crecer la hierba y los hay que se la comen.
        Para el resto de las edificaciones he escogido un sistema sencillo de cuatro modelos de casas. Esta parte de la maqueta consiste en rellenar lo que queda entre las edificaciones importantes y por tanto, no se le puede dar mucho peso. De todos modos creí conveniente detallar esta parte hasta un cierto punto consistente en: realizar los cerramientos de huertos y calles y reflejar las edificaciones con soportales. De ese modo podemos ver la calle de las pescaderías y los aledaños de Santa María de esa guisa.
       No he construido la maqueta centrándome en un siglo en concreto. Eso sería un error pues unas cosas aparecerían y otras no. Por ese motivo, la he hecho basándome en un amplio margen espacio-tiempo……..joder…estoy hablando como el Doctor Brown……en fin. Algo que no fue posible hacer en la antigua maqueta fueron los jardines del castillo. Simplemente no hubo tiempo pero ahora han sido una prioridad pues es una parte importantísima del complejo. Todos los edificios importantes están construidos en plástico ABS de alta resistencia y madera de balsa. Para detallarlos, he empleado material auhagen que es ideal para estas ocasiones. Fijándose en algunos de los edificios principales podemos ver canalones, carpinterías detalladas y otras muchas cosas interesantes.  En algunos momentos, la construcción de una de estas maquetas puede resultar aburrida y eso es normal. Hay una fase en todas las maquetas en la que te pones a instalar piezas y parece que no avanzas pero en este caso, esa fase duró dos días. 
El Monasterio de San Francisco.
       Como curiosidad, podemos ver la iglesia de San Juán del Mercado en obras. En el momento de la construcción del modelo de la iglesia, estaba revisando la trilogía de regreso al futuro. En la tercera entrega, al ver el Juzgado de Hill Valley en obras dije: Eso, hay que hacerlo en la maqueta y así se hizo. Podemos ver el andamio y la grúa instalada en lo alto de la torre. El De Lorean  no lo he puesto pues en fin...solo faltaba que apareciera un submarino nuclear en el Canal de Don Felipe. Eso ya sería el colmo. 
      Una vez hecho el callejero en relieve y los edificios principales, pasé a construir las bases del resto de las edificaciones. Solo las bases pues en ese momento lo que hay que hacer es conformar el relieve para darle la forma final al diorama. Esta es una de las partes más divertidas y más agradecidas de todo el trabajo. En lugar de emplear espuma u otra basura parecida, decidí hacer los relieves con materiales naturales. Hay algo que muchos maquetistas no entienden. ¿Para qué vas a hacer una maqueta de una piedra si puedes poner la piedra? Hombre, si tiene el gusto yo se lo alabo pero desde un punto de vista práctico no son más que ganas de joder la marrana. Esa filosofía la estoy llevando a la práctica en extremo en la construcción de la maqueta ferroviaria. He construido el relieve con piedra natural y los cuestos  del castillo están hechos con tierra recogida del lugar in situ. Este año pasado he ido a Benavente con frecuencia y con la excusa de hacer unas fotos en La Mota, bajé y cogí un poco de material. De ese modo, no puede ser más auténtico. Durante la construcción de la antigua maqueta hice exactamente lo mismo. Es una chorrada estar trabajando para lograr un color del terreno cuando tienes el material y el color al alcance de la mano.
La fortaleza y los jardines del castillo durante la fase de decoración.

   

Para darnos cuenta del tamaño del Castillo de Benavente,estableceremos una comparación con el RMS Titanic realizado en la misma escala. Incluso el Titanic - 269 metros de eslora y 52.310 toneladas - parece pequeño junto a la Fortaleza. Tambien es cierto que todo el Castillo podía caber debajo de la grúa Arrol donde se construyó el barco pero eso, es otra historia.
  La maqueta seguía avanzando día a día y era una de las piezas más apreciadas por el público. Ya he comentado en anteriores ocasiones que en realidad, además de hacer la maqueta, le hemos hecho el preestreno en el Museo y eso es así.
  Una vez acabada la volumetría de la maqueta. Tocaba pintarla. Ese es un trabajo bastante delicado pero yo, mal está decirlo, ya tengo bastante correa al respecto de esas labores. Tras sellar todo el trabajo de madera, escogí unas referencias de Vallejo que me parecieron adecuadas y me puse manos a la obra. Tengo que decir que todas las maquetas que salen de esta santa casa van decoradas. Hacer una de esas basuras monocromáticas es lo más sencillo y a veces es lo que pide el cliente. Allá él con su gusto. ¿Qué os gusta más a vosotros?¿Un potito de carne o un chuletón de buey? A mí lo segundo….
Vista general de la maqueta.
       Al margen de la pintura, realizada con tres tonos de Vallejo, barniz mate y ocre, es importante la pátina de envejecimiento. Si algo se pinta y parece nuevo, no da buena sensación. Máxime cuando estamos hablando de edificios antiguos y de algo ambientado siglos atrás. A diferencia de los envejecidos en los buques y piezas de artillería, realicé una pátina muy sencilla y muy eficaz teniendo en cuenta la escala. Un simple lavado de aguarrás, barniz mate oscuro y ocre al cinco por ciento. El lavado es la forma más rápida de envejecer una maqueta de esta complejidad. La solución tiene muy poca densidad y por tanto, al aplicarla, la suciedad queda en las juntas y rincones y el resto se evapora. No hay que tener miedo a envejecer las cosas, a aplicar musgo, a tirar de lavado o de pincel seco.
      Una vez envejecidas las edificaciones, pasamos a colocar el césped, los árboles, el musgo, etc….En realidad no he seguido este proceso a rajatabla. Cuando uno tiene tanta correa como yo haciendo estos trabajos llevas tu ritmo y lo manejas a tu antojo. En las fotos podéis ver de todos modos los avances en la labor.
       La maqueta, está expuesta en la oficina de turismo de Benavente. Allí, Patricia y Laura os atenderán maravillosamente de modo que, hay que animarse e ir a verla.
     Os recordamos que podéis venir a ver el Museo cuando queráis. Los fines de semana abrimos pero a diario tenéis que avisarme por correo o por teléfono pues estamos trabajando dentro. Espero que os hayáis divertido con la entrada y os esperamos aquí.

Un saludo a todos.

La Dirección.